segunda-feira, 30 de setembro de 2013

Por que beber água do mar?! Explica Angel Gracia

Outro dia descobri que El Corte Inglês estava vendendo água do mar engarrafada... O grande defensor do consumo direto de água do mar aqui em Espanha é Angel Gracia veterinário com doutorado. Eu, depois de pesquisar em várias fontes distintas resolvi prová-la colhendo-a diretamente na praia em um garrafao. Misturo com água doce (é um pouco laxante) e bebo, e também cozinho com ela.

Deixo aqui um vídeo de Angel Gracia com seu estilo polémico e espontâneo!


http://www.youtube.com/watch?v=6zV2XP_Vvj4

Qualquer um pode meditar!

Sempre fui uma pessoa de rítmo muito acelerado. E com o tempo meu corpo foi me avisando que necessitava diminuir a velocidade... Caminhar devagar, mastigar mais vezes, observar mais atentamente (para dentro e para fora), falar pausadamente, pensar menos, respirar, respirar e respirar profundamente... Mas ainda tinha muita resistência a praticar meditaçao pois achava que nao seria capaz de estar aí deitada, tanto tempo... E um dia para convencer ao meu marido que seria bom para ele, resolvi me matricular em umas aulas de yoga. E este é o nosso terceiro
ano! Realmente foi uma experiência sorpreendente pois desde a primeira aula notamos o resultado. E agora medito em qualquer lugar e tenho que ter cuidado para nao dormir!!!

E para desmitificar um pouco mais, aí vai um vídeo que enviou minha professora de yoga.

http://www.youtube.com/watch?v=sGZ6K0Us-GI

sexta-feira, 27 de setembro de 2013

¿Es posible frenar el envejecimiento cerebral? (por Dr. Francisco Mora)


Outro artigo do Dr Francisco Mora, da Universidad Complutense de Madrid . Desta vez fala do envelhecimento e de como podemos retrasá-lo

¿Es posible frenar el envejecimiento cerebral?El deterioro de las funciones cerebrales es una de las consecuencias del envejecimiento. El profesor y catedrático de Fisiología de la Universidad Complutense de Madrid se ha planteado si es posible retrasar el envejecimiento cerebral. Apoyándose en las últimos avances científicos ha establecido una serie de estrategias para conseguir mantener nuestras funciones y capacidades cerebrales durante más tiempo en la vejez

El profesor Francisco Mora ha estudiado con profundidad ése gran desconocido que continúa siendo, hoy día, el cerebro humano. Catedrático de Fisiología de la Universidad Complutense, desarrolla una intensa actividad como investigador, conferenciante y divulgador científico especialmente de la neurociencia, lo que se traduce en una larga serie de libros y publicaciones que tienen como objetivo, como reconoce en su última obra, El sueño de la inmortalidad, llevar los nuevos descubrimientos realizados por esta ciencia a la sociedad. Y afirma: “Los conocimientos que ha aportado la neurociencia, la ciencia que estudia el cerebro desde todas las vertientes posibles, han cambiado las perspectivas de nuestras ideas acerca del envejecimiento. No ya con nuevos matices, sino con cambios que representan un antes y un después, arrumbando dogmas que hemos mantenido como inamovibles hasta hace pocos años”.

Dice también en esta obra el profesor Mora, de manera muy gráfica, que es el momento de “ventilar los laboratorios (...) porque poca fortuna tendrán los nuevos conocimientos si estos no sirven a aquéllos a quienes pagaron por obtenerlos”. Sobre estos parámetros se orienta una buena parte de su actividad como divulgador científico.

Una de las más que interesantes cuestiones que se plantean aquí es la de por qué envejecemos mal. Para Francisco Mora, la respuesta viene asociada al hecho de la jubilación y a una serie de roles sociales y actitudes predeterminadas, en el sentido de que “todo está hecho ya”, asociadas a ella y que determinan la dejadez del individuo hacia sí mismo, en no pocos casos. En realidad se trata de crear un estado mental y físico radicalmente opuesto al descrito. El profesor Mora recuerda lo que dice la eminente Rita Levi-Montalcini sobre que una de las causas posibles del fracaso de una vejez con éxito pudiera radicar “en la falta de previsión en la juventud y en la edad adulta, que impide tener una preparación para ejercer actividades alternativas durante la vejez.” Dice Francisco Mora que el descubridor Ponce de León se equivocaba al buscar la fuente de la eterna juventud, ya que ésta, o cualquier elixir mágico, si existe, no se puede encontrar más que dentro de uno mismo. Y resulta todavía más revelador: “A mí, no me cabe duda alguna de que la ralentización del envejecimiento arranca de esa emoción que carga de significado el mundo que nos rodea y nos impulsa a modificarlo”. Tal emoción, si los genes y la suerte nos son propicios -sostiene Mora- pueden acompañarnos hasta edades muy avanzadas.

Cómo envejece el cerebro

Algunos autores consideran que el envejecimiento del cerebro comienza alrededor de los cuarenta años. Para el doctor Mora este proceso se inicia cerca de los treinta. Al igual que fenómenos como la presbicia, que se inicia en torno a los 45 años, el organismo humano tiene sus propias fechas de caducidad. Hay que decir que el proceso de envejecimiento del individuo es un proceso fisiológico en el que se suma, por un lado, la carga genética del individuo, estimada en un 25 por ciento, y, por otro, el medio ambiente en el que vive el individuo y su estilo de vida (75 por ciento).


El envejecimiento del cerebro tiene una perspectiva singular. El cerebro se ha construido a lo largo de un proceso evolutivo, con añadidos constantes de tejido y circuitos neuronales. Se trata de un proceso complejo, en el que ha habido una progresión, una regresión y una reorganización constante del mismo. Una de las consecuencias de este proceso es que el cerebro no envejece de una manera sincrónica y homogénea. Muy al contrario, el envejecimiento del cerebro se produce de una forma asincrónica entre sus diferentes áreas. Parece dependiente del substrato celular y molecular de cada área cerebral y los estilos de vida que desarrolle el individuo.

Hoy sabemos, además, que el cerebro es un órgano plástico que cambia constantemente como resultado de su interacción con el medio que rodea al individuo, sea éste físico, emocional o social. La plasticidad del cerebro tiene una larga historia. De hecho, fue Cajal quien adelantó la idea de que como resultado del ejercicio y entrenamiento cerebral las conexiones entre neuronas podían ser cambiadas y multiplicadas. Señaló Cajal que “la plasticidad cerebral es diferente a edades diferentes: grande en el joven, disminuida en el adulto y desaparece casi completamente en el viejo”. Estas ideas de Cajal se reflejan hoy en los resultados que aporta la neurociencia. Sin embargo, Cajal no acertó cuando indicó que la plasticidad cerebral desaparece en el mayor, porque hoy sabemos que persiste y que está presente en el cerebro envejecido. Es decir, el cerebro de un anciano sigue produciendo neuronas, aunque a menor escala que uno joven.

Doce claves para no envejecer

Desde la época de Cajal, nuestros conocimientos acerca del cerebro envejecido han registrado un considerable avance. Tanto que hoy día sabemos qué instrumentos podemos utilizar para gobernar nuestro cerebro y conseguir lo que se convenido en llamar “envejecer con éxito”. O lo que es lo mismo, envejecer con una emoción positiva por la vida y en ausencia de enfermedades. Bajo estas coordenadas se centró la invitación de la Universidad de Málaga para organizar un curso titulado “Cerebro y plasticidad: ¿se puede retrasar el envejecimiento del cerebro?”, que el profesor Mora impartió recientemente. Un curso, por cierto, muy bien recibido, ya que contó con una asistencia de más de 100 estudiantes matriculados.

En dicho curso se dieron respuestas a cuestiones como qué es el envejecimiento, cuándo comienza, cuál es la historia evolutiva del envejecimiento humano, de qué depende el que podamos vivir más o menos años, qué papel juegan factores como la sexualidad o la emoción en el proceso de envejecimiento, hasta cuándo podemos vivir, qué dogmas tradicionalmente aceptados por la sociedad (como la gran cantidad de neuronas que morirían todos los días a partir de cierta edad) ha destruido la Neurociencia actual y qué esperanzas, por el contrario, ha despertado esta ciencia sobre cómo ralentizar el envejecimiento humano.

A esta última pregunta y, como consecuencia de muchos y diferentes estudios -algunos de ellos muy recientes, desde campos como la psicología, la sociología y desde luego la neurociencia y, en particular, la neurociencia cognitiva- el doctor Francisco Mora expuso doce claves cuya aplicación, total o parcial, hace posible claramente frenar el proceso de envejecimiento cerebral. Estas claves, de manera muy esquemática, son las siguientes:

1. Restricción calórica y hábitos dietéticos saludables
2. Ejercicio físico aeróbico
3. Ejercicio mental
4. Viajar
5. Adaptarse a los cambios sociales
6. No vivir solo
7. No fumar
8. No sufrir estrés, con desesperanza
9. Tener un buen sueño en completa ausencia de cualquier estímulo luminoso
10. Evitar el “apagón emocional”
11. Dar sentido a la vida con agradecimiento
12. Alcanzar la felicidad, entendida ésta como ese punto de felicidad que se consigue cuando se está en el mundo sin necesidad de él

Ésta última, sin duda, parece la menos sencilla de alcanzar, aunque bien puede ser la consecuencia de un proceso escalonado en la aplicación de las otras once claves.

"El ser humano es espejo y creador de todo lo que le rodea, incluido él mismo" por Francisco Mora

Este neurologista espanhol é outra personalidade que defende a capacidade de adaptaçao e de aprendizagem dos nossos gens;

Francisco Mora en tendencia21.net: Todo lo que hacemos en la vida puede repercutir en nuestros genes
El ser humano es espejo y creador de todo lo que le rodea, incluido él mismo, explica el neurólogo español


El ser humano es espejo y creador de todo lo que le rodea, incluido él mismo, porque podemos orientar la información de su aprendizaje y de la memoria en la dirección que, de alguna manera, nos gustaría que llevara, declara en la siguiente entrevista el neurólogo Francisco Mora. También señala que muchas cosas de las que hacemos en nuestras vidas pueden repercutir potencialmente en nuestra herencia genética, si bien de forma reversible. Asimismo declara que ee puede envejecer de manera activa, productiva, llena de emoción y saludable porque el proceso de envejecimiento se puede retrasar. Por Rafael Cordero Avilés.


Francisco Mora es doctor en Medicina por la Universidad de Granada y en Neurociencias por Universidad de Oxford, catedrático de Fisiología Humana de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, y de Fisiología Molecular y Biofísica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Iowa, en Estados Unidos. Ha escrito más de cuatrocientos trabajos y comunicaciones científicas en el campo de la neurobiología y cincuenta libros, entre ellos, el Diccionario de Neurociencia y Neurocultura.

¿En este momento, qué sabemos del cerebro? ¿Y qué nos queda por saber?

Lo que sabemos del cerebro es lo que yo he querido expresar en el libro ¿Cómo funciona el cerebro? La gente, de alguna manera, todavía sigue hablando del cerebro como un computador. Es decir, una máquina que recibe información, la procesa, y la almacena o no, en función de la respuesta que va a emitir. La cuestión está en que los ordenadores son máquinas construidas por el hombre. Yo no quiero llamar ‘máquina’ al cerebro humano, porque el concepto de máquina es absolutamente diferente y, cuando utilizas el mismo término, inmediatamente se le une ese concepto, lo que es erróneo. El cerebro es un órgano que se ha construido a lo largo de quinientos millones de años de azar y reajustes, y no una máquina como las que el hombre ha construido a lo largo de los últimos cincuenta años. ¿Cuál es la esencia de esa distinción? La esencia es el constante dialogo que existe entre cada uno de los componentes de ese cerebro, es decir, las neuronas. Cada neurona se comunica con otras, en un proceso constante y enorme de tráfico. Se trata de un proceso complejo que no puede realizar ningún ordenador. El cerebro contiene unos cien mil millones de neuronas, sin contar otras células importantes en la comunicación, como son los astrocitos. Esos cien mil millones están en constante ‘conversación’.

¿Se puede inferir que la capacidad que tiene el cerebro es ilimitada?

No, porque si decimos eso, vamos a acabar con el tópico de que el aprender no ocupa lugar. Eso es un neuromito, y hay que acabar con ellos. El aprender ocupa lugar y tiempo. El aprendizaje es un proceso que ocurre en el cerebro. Intervienen muchas áreas pero, finalmente, se deposita en una región que denominamos hipocampo, al menos para las memorias que llamamos conscientes o explícitas. Y el aprendizaje y la memoria significan, en última instancia, cambiar el cerebro. Y hablo de física y química, de conexiones. Las sinapsis cambian con el proceso de aprendizaje. ¿Qué quiere decir que he aprendido algo? En esencia, que he cambiado mi cerebro. Y de ahí se llega a lo que muchas veces se ha pensado que eran expresiones filosóficas. Y es que no podemos conocernos a nosotros mismos, porque nuestro cerebro está constantemente cambiando. Somos alguien nuevo cada día. Nosotros no somos, y lo sabemos, el niño que fuimos cuando teníamos quince años. No somos el mismo que hace diez años, ni tan siquiera que hace tres años. Hemos cambiado. Como el río de Heráclito. Jamás es el mismo río. Y eso es importante saberlo. Lo que sin embargo, sí podemos hacer -y fíjese usted, también es filosofía-, es llegar, de alguna manera, a construirnos a nosotros mismos. El ser humano es espejo y creador de todo lo que le rodea, incluido él mismo. ¿Por qué? Porque podemos orientar la información de ese aprendizaje y de la memoria, en la dirección que, de alguna manera, nos gustaría que llevara.

Y todo esto forma parte de lo que yo entiendo por neuroeducación. El día en que lleguemos a conocer de verdad cómo hay que enseñar, la perspectiva de la docencia en las guarderías, en los colegios y en la Universidad, e incluso en la misma sociedad, cambiará de una manera radical. En definitiva, el ser humano es espejo y creador de todo lo que le rodea, incluido él mismo.

Parece que la tradicional y artificial división entre ciencias y humanidades no va con la evolución de los actuales conocimientos. ¿Cuál es su opinión sobre ello?

Mi opinión es que conocer cómo funciona el cerebro nos llevará a una convergencia de esas dos grandes áreas del saber. De ahí nace la neurocultura. Precisamente yo defino la neurocultura como un reencuentro entre la neurociencia, que es el conjunto de conocimientos sobre cómo funciona el cerebro, y los productos de ese funcionamiento que es el pensamiento, los sentimientos y la conducta humana. Esto, en esencia, también quiere decir una reevaluación lenta de las humanidades. O también, si se quiere, un reencuentro, esta vez real y crítico, entre ciencias y humanidades.

Usted se basa mucho, en sus escritos y libros, en la teoría de la evolución. Sin embargo, ha habido un cierto revisionismo de esa teoría.

Revisionismo sí, pero la esencia de la teoría no es discutida. Azar y necesidad. Por un lado, mutación genética no programada, sino azarosa. Por otro lado, ese determinante poderoso, que es el medio ambiente, donde se produce esa mutación. Y este último es el que determina si las mutaciones ocurridas tienen un valor de supervivencia o no. Ésa es la esencia. Hoy, además, hay un actor nuevo en esta película: la epigenética. ¿Cómo no discutir sobre ella, si nos está hablando de una evolución casi lamarckiana? Lo cierto es que mucho de lo que usted haga en su vida, como es fumar o tomar drogas, o llevar una vida estresante, así como los estilos de vida en general que lleven los individuos, pueden cambiar el genoma a nivel “funcional”, y esto ser transmisible a sus hijos, o nietos, o incluso biznietos.
Entonces, ¿muchas cosas de las que hagamos en nuestras vidas pueden repercutir potencialmente en nuestra herencia genética?

Sin duda, aun cuando de modo reversible. La epigenética es un área de conocimiento relativamente nueva. ¿Qué significa “reversible”? Desde luego, con nuevos fármacos se puede desmetilar lo que se ha metilado. Pero son aspectos que chocan en esa dimensión, que antes creíamos imposible, de que ciertos caracteres pueden ser heredables.

Usted es especialista en envejecimiento cerebral y éste, claramente, consiste en un deterioro de las funciones. ¿Se podría retrasar el envejecimiento y, si es así, ¿estamos abocados, de alguna manera, a un mundo de ancianos?

El envejecimiento del cerebro es un proceso fisiológico que se puede cursar sin enfermedades. Se puede envejecer “con éxito”, como decimos los especialistas, es decir, de manera activa, productiva, llena de emoción y saludable. Y eso tiene que ver con la pregunta sobre si se puede retrasar el proceso de envejecimiento. La respuesta es sí. Nuestro envejecimiento, el envejecimiento humano, es dependiente en relativa medida de los genes que heredamos (en un 25 por ciento, es decir, los padres longevos pueden tener hijos longevos), y mucho más de los estilos de vida que desarrollamos (en un 75 por ciento). Ya hablamos en otra ocasión sobre las doce claves que he propuesto como camino para ralentizar el envejecimiento del cerebro. A ellas me remito.

Y con respecto a la última cuestión, sí creo que estamos abocados, en el futuro, a vivir con gentes mayores y longevas. Pero también espero y confío en que sean gentes activas y sanas, capaces de alcanzar edades provectas sirviendo a la sociedad. Digo bien lo de “ayudar a la sociedad”, aun cuando no me refiero con ello a que cumplan en puestos ejecutivos de ningún tipo, sino ayudando activamente a los demás en las muchas y múltiples tareas que podrían cumplir, en una sociedad tan necesitada de gentes que devuelvan en tiempo y agradecimiento lo que tal vez hayan recibido antes de esa misma sociedad. Todas estas ideas las he desarrollado lenta y reposadamente en el libro El sueño de la inmortalidad. Envejecimiento cerebral, dogmas y esperanzas, que quizá interese a algunos de los lectores.

terça-feira, 24 de setembro de 2013

As bactérias sao "seres inteligentes"?!

Aí estao uns estudos científicos sobre as bactérias da web tendencias21


Las bacterias anticipan cambios en su entorno y reaccionan ante ellos
Sobreviven gracias a que “adivinan” lo que va a pasar y actúan en consecuencia


Las bacterias aprenden a interpretar las señales de su entorno para prevenir acontecimientos venideros, según ha revelado una investigación llevada a cabo en la Universidad de Princeton, en Estados Unidos. El descubrimiento desafía la idea actual de que sólo los organismos con un sistema nervioso complejo pueden adaptarse a modificaciones ambientales antes de que se produzcan, es decir, pueden ser previsores. Y es que, a pesar de carecer de cerebro, la bacteria más común, la E. coli, presente en los intestinos de todos los vertebrados de sangre caliente, incluidos los humanos, ha demostrado que su vida no depende sólo de la homeostasis: estas bacterias sobreviven gracias a que “adivinan” lo que va a pasar y actúan en consecuencia. El descubrimiento ayudará a abrir nuevas vías de investigación para, entre otras cuestiones, evitar el desarrollo bacteriano de resistencia a los antibióticos. Por Yaiza Martínez.

inShare.0

Escherichia coli. Fuente: Kimicontrol.

Escherichia coli. Fuente: Kimicontrol. Artículos relacionados
Astrobiólogos afirman haber encontrado rastros de vida alienígena en la estratosfera
Consiguen que microbios con cables funcionen como minicentrales eléctricas
Las bacterias del intestino humano alteran el metabolismo de los ratones
La tuberculosis se ha hecho más virulenta y dispersiva a lo largo de la historia
Encuentran los virus más grandes conocidos hasta ahora Investigadores de la Universidad de Princeton, en Estados Unidos, han demostrado por primera vez que las bacterias no sólo reaccionan a los cambios que se dan en su entorno sino que, además, los anticipan y se preparan para ellos.

Este descubrimiento desafiaría la idea actual de que sólo los organismos con un sistema nervioso complejo pueden adaptarse a modificaciones ambientales antes de que éstas se produzcan, es decir, prever lo que sucederá.

Según declaró el director de la investigación Sabed Tavaoie, en un comunicado emitido por dicha universidad, “lo que se ha descubierto supone la primera evidencia de que las bacterias pueden utilizar las señales que perciben de su entorno para inferir a partir de ellas acontecimientos futuros”. Tavaoie es profesor de biología molecular y ha trabajado en esta investigación con otros dos científicos: Ilias Tagkopoulos y Yir-Chung Liu.

Bacterias previsoras

Para el estudio, se realizaron por un lado pruebas de laboratorio que demostraron el fenómeno, y también una serie de simulaciones informáticas que explicarían de qué forma la red genética y las proteínas de especies microbianas pueden evolucionar con el paso del tiempo para generar un comportamiento tan complejo. Ambas líneas de investigación sirvieron para demostrar que redes bioquímicas simples pueden llevar a cabo sofisticadas tareas, según Tavazoie.

Los científicos explican en un artículo aparecido en Science, que el marco homeostático (de homeostasis, que es la tendencia del sistema a conservar la estabilidad interna) ha dominado en la comprensión de la fisiología celular. Sin embargo, los científicos se cuestionaron si la homeostasis podía explicar, por sí sola, las respuestas microbianas a los estímulos ambientales, por lo que decidieron investigar la capacidad de las redes intracelulares de comportarse con predicción.

De esta forma, descubrieron que la homeostasis no es todo lo que ocurre en estos organismos. Este descubrimiento, además de verter luz en algunas de las cuestiones más profundas de la biología, podría ayudar a los científicos a comprender cómo mutan las bacterias para desarrollar la resistencia a los antibióticos o para desarrollar bacterias especializadas con fines útiles, como limpiar la contaminación medioambiental.

En el caso de los antibióticos, las bacterias se vuelven resistentes a éstos gracias a su gran capacidad de adaptación, que les permite desarrollar mecanismos de resistencia que inhiben la acción de los medicamentos. Esta resistencia bacteriana constituye un grave problema para la salud pública, y obliga al desarrollo y utilización de nuevos agentes antibacterianos, más costosos y a veces más tóxicos que los empleados habitualmente.

Escherichia coli inteligente

La bacteria en cuestión investigada por los científicos de Princeton fue la Escherichia coli (E.coli, que es quizá el organismo procarionte más estudiado por el ser humano. La E. coli se encuentra generalmente en los intestinos, tanto de animales como de personas. En general, de los vertebrados de sangre caliente.

Sobre la E.coli existe una cuestión pendiente desde hace mucho tiempo: ¿cómo responden sus genes a los cambios de temperatura y de cantidad de oxígeno que se producen cuando la bacteria penetra en el intestino?

La respuesta convencional es que la bacteria reacciona a estos cambios tras sentirlos, pasando de una respiración aeróbica (el oxígeno se utiliza como oxidante para la extracción de energía de las moléculas) a una respiración anaerobia (el oxidante es una molécula inorgánica distinta del oxígeno). Este último tipo de respiración la realizan sólo algunos grupos de bacterias.

Sin embargo, si esta fuera la respuesta definitiva, el organismo estaría en desventaja durante el tiempo en que se requiere que el cambio de respiración se produzca. Por tanto, los científicos propusieron una estrategia alternativa: durante el ciclo de vida de la E. coli, el nivel de oxígeno no es lo único que cambia. Estas bacterias también experimentan un aumento continuo de la temperatura cuando penetran en la boca de un animal. ¿Podría ser que este calentamiento súbito indique a la bacteria que debía preparase para la consiguiente falta de oxígeno que le espera en el intestino?

Las bacterias aprenden

Para probar esta idea, los investigadores expusieron a una población de E. coli a diferentes cambios de temperatura y de oxígeno, y después midieron la respuesta genética en cada caso. Los resultados demostraron que un incremento en la temperatura tenía aproximadamente el mismo efecto en los genes de las bacterias que una disminución del nivel de oxígeno. De hecho, en una transición hacia una temperatura más alta, muchos de los genes esenciales para la respiración aerobia fueron prácticamente “desconectados”.

Posteriormente, los científicos cultivaron la bacteria en un entorno biológico en el que los niveles de oxígeno aumentaban, y seguidamente se producía un aumento también de la temperatura. En unas cuantas generaciones, las bacterias se adaptaron parcialmente a este nuevo ritmo, y dejaron de “apagar” los genes de la respiración aeróbica cuando la temperatura subía.

Según Tavazoie, esta reprogramación indica claramente que las bacterias “aprenden” sus respuestas a base de asociar temperaturas específicas con niveles específicos de hidrógeno. ¿Cómo es posible que esto se produzca si no tienen cerebro? ¿Cómo pueden estos organismos tan simples realizar esta proeza si carecen de sistema nervioso?

Según Tavazoie, mientras que un animal más evolucionado puede aprender un nuevo comportamiento en el tiempo de una sola vida, el aprendizaje bacteriano se produce a lo largo de muchas generaciones.

Sistema informatizado

Para comprender mejor el fenómeno, los investigadores desarrollaron, por otro lado, un ecosistema microbiano virtual bautizado como “Evolución en un Entorno Variable”, en el que cada microbio aparecía representado como una red de genes y proteínas interactivos. En este entorno cambiante, las bacterias virtuales conformaban una población en desarrollo y competición por recursos limitados. Es decir, como en el mundo real.

El rastreo de cientos de genes, proteínas y otros factores biológicos de esta población fue posible gracias a un trabajo de casi 18 meses, en el que colaboraron ingenieros informáticos y se utilizaron potentes ordenadores. En este mundo virtual, los microbios parecen tener más probabilidades de supervivencia si conservan la energía que gastan en comer. Para conseguirlo, deben anticipar la llegada de comida y “encender” su metabolismo justo a tiempo. Para ello, los científicos les facilitaron una serie de señales.

“Para predecir los tiempos de comida de manera exacta, los microbios deben resolver algunos problemas lógicos”, señaló Tagkopoulous. Pero, al cabo de varios miles de generaciones, aparece un microbio que hace exactamente lo necesario. Esto ocurrió para cada patrón de claves relacionadas con el alimento que los investigadores probaron. Según ellos, la prueba ha significado poder comprender la manera en que los organismos tan simples como las bacterias procesan información del medio para anticipar eventos futuros.

Este descubrimiento abre nuevas vías de investigación, aseguran los científicos, que ahora planean utilizar métodos similares para estudiar cómo las bacterias intercambian genes entre sí (transferencia genética horizontal), cómo los tejidos y los órganos se desarrollan o cómo se extienden las infecciones. Para Tavaoie, lo más importante del descubrimiento es que reúne y establece conexiones profundas entre los campos de la ecología microbiana, de la evolución y del comportamiento, tradicionalmente separados.

Las bacterias en sí son organismos misteriosos. Anteriormente habíamos hablado de la extraña comunicación que se establece entre ellas, aunque estén físicamente separadas (comunicación que les permite saber cómo resistir a los antibióticos), y también de la posibilidad de descifrar su lenguaje para evitar su propagación, al menos en el caso de la bacteria del cólera.

Epigenética Superstar: Tu ADN no es tu destino


Para os que pensam como Angelina Jolie que a genética é determinista aí vai um artigo paradigmático da web Neurostreams


Epigenética Superstar: Tu ADN no es tu destino
El ADN lo heredamos de nuestros padres. Pero, ¿acaso podemos cambiar nuestros genes durante nuestra vida? La ciencia de la epigenética responde: “¡Sí!¡Podemos!”

El descubrimiento más rompedor de la epigenética: El ADN no es como una piedra, sino que cambia según nuestro estilo de vida. Los compañeros, los amigos, la comida, el deporte y hasta nuestros pensamientos influyen en nuestro patrimonio genético.

Hasta hace poco, la comunidad científica tenía por cierto que nuestros genes son inmodificables. Esta creencia, definida como “determinismo biológico”, no está justificada.

A día de hoy no hay ningún estudio suficientemente serio que establezca una relación clara entre la presencia de un gen y su propiedad correspondiente (por ejemplo un coeficiente intelectual más alto).

Esto es por lo que los investigadores se han puesto sobre una nueva pista. El científico de neurología canadiense Michael Meaney descubrió pequeñas marcas químicas en los genes de las células cancerígenas. Los llamados grupos de metilo no modifican el gen en sí, sino que desactivan su contenido.

Durante la época de este descubrimiento, la comunidad científica seguía partiendo de la base de que la activación del patrimonio genético sólo puede suceder con éxito en el estadio embrional.

Una serie de experimentos con ratas aportaron la prueba de que esta teoría era errónea. Los expertos canadienses investigaron el patrimonio genético de las ratas, proyectando su concentración en el genoma encargado de la eliminación del estrés. En el caso de las ratas que se mostraron cada vez más “afectivas” y tranquilas, este genoma había sido desactivado. En el caso de las ratas agresivas, el gen estaba desactivado. Los científicos dieron a las crías de padres agresivos a madres más sensibles.

El sorprendente resultado: la cría supuestamente estresada se volvía resistente al estrés y otorgaba esta cualidad a sus crías.

Los genes no nos dominan – ¡nosotros dominamos a los genes!

Estudios y experimentos similares han sido llevados a cabo con personas. Los investigadores no han descubierto estos Super-genes. No existe el Gen-estrés, ni el Gen-suerte ni el Gen-inteligencia. Tras todos sus análisis, los científicos siempre llegaban a la misma conclusión: los genes aprenden de la experiencia.

¿Qué significa eso para nosotros? Con nuestra forma de vida, decidimos qué genes queremos activar en nosotros. Podemos pensar que nuestro cuerpo está sano, y sanarlo. Dado que el ADN reacciona con rapidez a nuestra influencia, nunca es demasiado tarde para ponerse a ello. Y cuando la salud total ha llegado, la suerte y la felicidad no están lejos.

Para terminar, algunos consejos para modelar a tu gusto tu ADN:

•Asegurate de que mueves tu cuerpo suficientemente a menudo (lo óptimo, al aire libre)
•Aliméntate de forma sana (verdura, fruta, etc)
•Peca en cantidades moderadas (alcohol, tabaco, etc)
•Duerme suficiente
•Busca amigos que potencien lo mejor de ti
•Piensa en cosas buenas y hazlas
•Relájate regularmente
http://www.neurostreams.com/esp/epigenetica-superstar-tu-adn-no-es-tu-destino

sexta-feira, 20 de setembro de 2013

Dr. Segu Krishna Ramesh (ciência fractal y alimentación cúantica)

Queria compartilhar um video de La Caja de Pandora do Dr. Segu Krishna Ramesh (ortopedista) que me pareceu bastante interessante. Pois coincide com minha forma de pensar sobre sanaçao e saúde. Penso que estamos caminhando para uma medicina individual/autosanaçao.


http://www.youtube.com/watch?v=uDGtFsspOhw

segunda-feira, 16 de setembro de 2013

Os Chakras

Para quem quer mais informaçao sobre os chakras, ai vai um vídeo lindo e completo em menos de 30´. Cada chakra com seu nome, sua cor, sua vibraçao correspondente (música) e sua finalidade.
http://www.youtube.com/watch?v=9HQx-BFyZXk

Victima x Victimario (sob a ótica espiritualista)


Estava numa página de Mantra FM (rádio Argentina) e cheguei a outra de uma Srª chamada Anacelis Castro terapêuta... E me pareceu curioso em sua página um curso de "autoconocimiento" desde uma ótica espiritualista. Em uma das liçoes falava sobre o papel da vítima e do vilao coisa que sempre me intrigou já que nunca acreditei que uma "vítima" nao assumisse também o papel de "cúmplice". Bem, assim explica Anacelis;


Víctima y victimario
Una persona con un patrón de inseguridad llama la atención con actitudes que despiertan la agresividad del otro, luego es víctima.
El victimario con el mismo patrón de inseguridad se cubre con mecanismos de dureza o agresión que lo hacen sentir fuerte.
Los dos tienen el mismo patrón mental, sólo cambian los mecanismos de defensa y son éstos los que le permiten convivir.
Si uno de estos seres cambia hacia la seguridad su patrón, corta la retroalimentación y obliga al otro, incondicionalmente a mejorar el suyo. Por eso: sólo cuando cambiamos nosotros, mejora todo nuestro entorno. Cada ser con el que estamos conectados tiene nuestros mismos patrones con diferentes mecanismos de defensa. Kármicamente nos son puestos ante nosotros para que viendo en el otro lo que tiene que modificar, lo mejoremos nosotros. Si sabemos que todo entra en nuestra mente subconsciente, cada vez que explicamos a otro ser que cosas tiene que modificar y cómo; sin darnos cuenta nos lo estamos explicando para nosotros también. De esta forma hemos evolucionado hasta ahora.

Sabiendo esto tenemos dos tareas que realizar:

Seleccionar desde el consciente toda la información que ingrese al subconsciente. No permitiremos el ingreso de nada negativo. Cuando llega a nosotros un dato que nos parece poco positivo debemos afirmar: "ESTO NO LO ACEPTO PARA MÍ NI PARA NADIE".
Ingresar constantemente desde el consciente afirmaciones positivas. Sobre todo las afirmaciones de como somos en realidad, es decir ingresar gotitas blancas hasta que los patrones oscuros se vuelvan blancos.
Vamos a hacerle entender a nuestro cerebro que somos lo que en realidad somos y no lo que creemos que somos. Para esto hay que tener claro que ser real está hecho a imagen y semejanza de Dios, por lo tanto tiene todo el poder, toda la sabiduría y todo el potencial afectivo puro. Es decir; Yo no soy torpe, sino que tengo un patrón mental que me hace ser torpe, porque YO SOY SABIDURÍA. YO SOY INTELIGENCIA PERFECTA. Yo no soy inseguro sino que tengo un patrón mental que me hace ser inseguro, porque YO SOY SEGURIDAD.
Esta es la base del trabajo, vamos a ingresar afirmaciones que correspondan a la verdad de nuestro ser real, hasta POLARIZAR HACIA LO POSITIVO TODOS LOS PATRONES MENTALES NEGATIVOS que tenemos.
Nuestra vida es una pantalla en la que se proyecta la película que tenemos en nuestro subconsciente.
Vamos a cambiar el cassette y nuestra vida cambiará.

Lic. Anacelis Castro

sexta-feira, 13 de setembro de 2013

Coca-cola verde?!

Outro dia li uma frase que dizia +/- assim;
Para contar uma pequena mentira necessita muito esforço, as grandes mentiras nao.

Estamos rodeados de mentiras que sequer questionamos, aí vai uma, para desmitificar.

clik no nome Coca-cola

quinta-feira, 12 de setembro de 2013

Vida después del parto...

Encontrei este texto que desconheço o autor, um diálogo entre 2 bebês, penso que vale a pena refletir um pouco sobre ele:

Vida después del parto
En el vientre de una mujer embarazada se encontraban dos bebés. Uno pregunta al otro:


-¿Tú crees en la vida después del parto? -


Claro que sí. Algo debe existir después del parto. Tal vez estemos aquí porque necesitamos prepararnos para lo que seremos más tarde. -


¡Tonterías! No hay vida después del parto. ¿Cómo sería esa vida? -


No lo sé pero seguramente... habrá más luz que aquí. Tal vez caminemos con nuestros propios pies y nos alimentemos por la boca. -


¡Eso es absurdo! Caminar es imposible. ¿Y comer por la boca? ¡Eso es ridículo! El cordón umbilical es por donde nos alimentamos. Yo te digo una cosa: la vida después del parto está excluida. El cordón umbilical es demasiado corto. -


Pues yo creo que debe haber algo. Y tal vez sea sólo un poco distinto a lo que estamos acostumbrados a tener aquí. -


Pero nadie ha vuelto nunca del más allá, después del parto. El parto es el final de la vida. Y a fin de cuentas, la vida no es más que una angustiosa existencia en la oscuridad que no lleva a nada. -


Bueno, yo no sé exactamente cómo será después del parto, pero seguro que veremos a mamá y ella nos cuidará.


¿Mamá? ¿Tú crees en mamá? ¿Y dónde crees tú que está ella? -


¿Dónde? ¡En todo nuestro alrededor! En ella y a través de ella es como vivimos. Sin ella todo este mundo no existiría. -


¡Pues yo no me lo creo! Nunca he visto a mamá, por lo tanto, es lógico que no exista. -


Bueno, pero a veces, cuando estamos en silencio, tú puedes oírla cantando o sentir cómo acaricia nuestro mundo.



¿Sabes?... Yo pienso que hay una vida real que nos espera y que ahora solamente estamos preparándonos para ella...

sexta-feira, 6 de setembro de 2013

A revoluçao da caçarola!!!

Ando pensando, dando voltas na minha cabecinha, para buscar soluçoes, aportar algo, meu graozinho de areia... E cada vez que leio, cada vez que escuto alguém, cada vez que penso vou solidificando a idéia de muitos, e agora também minha, de que si a Economia surgiu en torno do alimento e si converteu num monstro cotizado num "Mercado de Futuros", só retornando as origens encontraremos a soluçao.

Nao podemos fingir mais que nao vemos; nos paises pobres as pessoas morrem por falta de comida e nos países ricos morremos de uma mal alimentaçao, seja por quantidade (excesso) ou por qualidade (pobre em nutrientes). Como podemos reverter este quadro? Pois acatando a idéia de um chefe indio americano; Tomar o mando "cojer a sartén por el mango" e fazer "a revoluçao da caçarola".

O primeiro é tomar consciência daquilo que comemos pois "somos o que comemos", ler, aprender, buscar uma alimentaçao mais sana, mais integral, na semente esta o CHIP com toda a informaçao genética da planta e energia que necessitamos. E como podemos fazer isto?! De fato as pessoas aqui já estao fazendo e curiosamente o movimento é mais forte nas grandes cidades como Barcelona por exemplo. a própria prefeitura (ayuntamiento) aluga por 5 anos pequenos lotes de terra para que as pessoas possam plantar suas verduras. Ou através de associaçoes de horto urbano que ensinam a cultivar em terraças, jardins e em pequenos vasos/caqueiros dentro de um apartamento. Ou comprar através de cooperativas ecológicas, associaçoes de consumo, banco de sementes, feirinhas... Ou também fazendo germinados em casa, a semente quando vai germinar se transforma em um grande laboratório químico onde produz um montao de enzimas super nutritivas, ou simplesmente colocando a semente de molho (a minha preferida é a linhaça) e no outro dia triturando com suco de frutas, ou preparar "leite" de sementes usando um pouco de criatividade podem ficar muito gostosos trituradas com tâmaras (dactiles), canela, cravo, mel... Quer coisa mais prazerosa que fazer você mesma um pao?! Desfrutar do ato de amassar, vê-lo crescer, sentir seu aroma e por fim comê-lo, que delicia!!! Pois é muito fácil fazer um pao e se pode fazer com quase tudo; Se pode colocar sementes de linhaça, de gergelim(sésamo), de girasol, de quinoa, amaranto, trigo sarraceno, se pode colocar o restinho do arroz cozido do meio-dia, de aipim (yuca), batata, abóbora(calabaza) cozidos, ou o bagaço das sementes quando preparar o "leite" de sementes... Ou tomar um chazinho quente no inverno, colhido na hora, daquela plantinha de menta, lavanda, melissa, alecrim, salvia, que vocè tem no quintal... Tem coisa que nao tem preço, nao é?!

Venho de um país de grandes latifundios e de uma família de latifundiários(terratenientes) pecuaristas. Meus avós tinham muitas hectáreas de terra onde só se plantava capim para o gado e assim faziam todos os outros da regiao. E aos sábados iamos a comprar verduras e frutas que vinham de muito longe, nao se sabe bem de onde, em caminhoes por umas estradas horrorosas de barro e cascalho. E assim se continua fazendo ainda hoje, e a maioria das pessoas ignoram por exemplo que para produzir um kg de carne necessita 6.000 litros de água, e uma vaca necessita, em caso de pecuária extensiva, grandes extençoes de terra para pastar e no outro caso é melhor nem falar pois os animais estao confinados em "jaulas" enfermos/medicados. Enquanto em 400m2 se come uma familia produtos da horta "sano e natural".

Podemos fazer muito, começando por nossa alimentaçao, rompendo o vínculo/dependência com a indústria produtora de alimentos/sementes/medicamentos, e isto depende basicamente de nós mesmos e dos recursos que temos em maos.

Mais Portugal...

Acabo de chegar de Portugal... Desta vez fugindo da rota turística, de hotéis, para ver e conviver com a gente do lugar. Alugamos uma casinha no interior (Arco de Valdevez), um vale cercado por montanhas e pertinho do parque do Gerês, um lugar muito bonito. Tomamos banho numa cachoeirinha junto com as crianças da aldeia, conversamos com os vizinhos, e despertamos com os galos e as vizinhas colhendo o milho. Fomos a cidade de Ponte de Lima com largas avenidas, a Arcos de Valdevez menor e mais aconchegante, e muitas aldeias pequenas como Soajo. A base da economia local é a agricultura de subisistência: milho, uvas(vinho verde), verduras, frutas, e cabras e ovelhas andando pelas ruas... Fazia um calor horrível 39º!!! Mas, mais que conhecer novas paisagens queria entender algumas coisas:

- Tomamos café-da-manha em uma padaria em Arcos e no tiket estava escrito 23% de IVA!!! Nao sei como os Portuguêses chegam a fim de mês... Nao sei como ainda nao montaram uma revoluçao...

- Outro tema que me chamou a atençao foi a péssima sinalizaçao principalmente nas carreteras secundárias(as que nao sao pagas, e só isto já explica algo, ali e aqui!). Andar por elas se converte em um verdadeiro quebra-cabeças, e o que é pior as pessoas também têm muita dificuldade em te explicar como chegar a algum lugar. E isto me deu muito o que pensar... Eu recordei a minha infância e do péssimo sentido de direçao que tinha e das infinitas vezes que me perdi... Por que pasa isto com os portuguêses?! Talvez a resposta venha de mais atrás. Portugal esteve muito tempo em guerra com o único país (Espanha)que lhe permitia o passo via península com os outros países de Europa e isto se nota ainda hoje nas inúmeras fortalezas construidas em ambos lados da fronteira. Deixando a Portugal como única opçao atravessar o atlântico para romper o ostracismo.

Portugal e Espanha viveram e vivem hoje problemas parecidos e penso que seus govenantes estao sacando proveito do medo oculto que as pessoas têm da guerra, da ditadura, da fome... E como dizia o poeta (Artur da Távola) o medo paralisa. E assim estamos! Necessitamos formar coletivos, discutir, trazer a luz nossos fantasmas, buscar soluçoes juntos e mais que nunca "tender puentes".